El miércoles 22 de octubre, Fapmi-ECPAT España participaba en el Tourism Innovation Summit (TIS) celebrado en Sevilla, en la mesa redonda ‘La próxima frontera para el turismo impactante: un sector de viajes seguro para la infancia y la adolescencia’.
En la mesa, moderada por Manuel Molina, editor y director de Hosteltur, participaron Marta Arias, responsable de Alianzas Corporativas de UNICEF España, Catalina Alemany, directora de Responsabilidad Social de RIU Hotels e Iris Piñol, técnica especialista en protección a la infancia en viajes y turismo de fapmi-ECPAT España.
Durante su intervención, Iris Piñol destacó el papel transformador del turismo en la protección de la infancia y la adolescencia frente a la explotación sexual y otras formas de violencia. Piñol hizo hincapié en que “El turismo puede y debe ser un espacio seguro para todas las personas y, en especial, para los colectivos en situación de especial vulnerabilidad, como la infancia y la adolescencia. Para ello, debemos actuar con conciencia y compromiso, asumiendo nuestra responsabilidad colectiva”.
Además, Piñol recordó que cada año unas 250 000 personas viajan al extranjero con fines de explotación sexual infantil y subrayó que se trata de un problema global que afecta a países de todo el mundo.

Manuel Molina (Hosteltur), Marta Arias ( UNICEF España), Catalina Alemany (RIU Hotels) e Iris Piñol (fapmi-ECPAT España)
Desde fapmi-ECPAT España, entidad que representa en España a The Code, el Código de Conducta para la protección de la infancia en viajes y turismo, se acompaña a empresas del sector en la formación de sus equipos, el diseño de protocolos y la adopción de políticas de protección.
En el diálogo con Alemany, se abordaron cuestiones clave como la necesidad de pasar de una visión comercial a una centrada en los derechos de la infancia, la formación del personal y la importancia de nombrar sin ambigüedades la explotación sexual infantil para combatirla eficazmente.
La protección de la infancia y la adolescencia es una responsabilidad compartida y un requisito esencial para un turismo verdaderamente sostenible y ético.




