Este 25 de abril se conmemora el Día Internacional de las Niñas en las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), una fecha impulsada por la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) con el objetivo fomentar la participación activa de las niñas y adolescentes en carreras tecnológicas y eliminar la brecha de género en el sector digital.
Sin embargo, y de forma paralela a las iniciativas orientadas a promover su inclusión, cabe poner de manifiesto una problemática preocupante que tiene que ver con la persistencia del sesgo de género y el aumento de formas específicas de violencia hacia niñas y adolescentes a través de las TIC.
Desde las violencias sexuales que se dan en los entornos online hasta la difusión no consentida de imágenes íntimas, pasando por el ciberacoso en plataformas de juegos online y redes sociales, las mujeres menores de edad enfrentan formas de violencia que no solo suponen una vulneración de sus derechos, sino que también desincentivan su participación en los espacios digitales.
Al respecto, las niñas y adolescentes deben enfrentarse, por un lado, a los diferentes estereotipos que cuestionan sus capacidades para desarrollarse en los ámbitos tecnológicos y que suponen una forma de discriminación por razón de género y, por otro, a un ecosistema digital que permite y facilita la violencia hacia las mismas, muchas veces sin ser reconocida por quienes rodean a las víctimas ni por los sistemas de protección.
Las TIC son herramientas poderosas que contribuyen a la educación y promueven la participación. Pero no basta con instar a que las niñas y adolescentes se involucren en las tecnologías; se debe garantizar que los entornos digitales también sean seguros para ellas.
Por tanto, la inclusión de las niñas en las TIC es una cuestión no solo de ‘estar’ sino de ‘poder estar’ sin miedo. Para ello, es fundamental escuchar y legitimar a las niñas y adolescentes cuando expresan malestar por algo que les haya pasado en el entorno online; incluir la perspectiva de género en la educación digital (en la escuela, la familia, las comunidades, etc.) y en lo marcos normativos que pretenden la protección frente a las violencias digitales, e incentivar la formación de profesionales en el abordaje de estas problemáticas.
Fapmi-ECPAT España sigue trabajando para prevenir todas las formas de violencia que afectan a la infancia y la adolescencia y para construir espacios seguros donde cada niña y adolescente pueda aprender, expresarse y desarrollarse de forma equitativa, también en el espacio online.
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Promoción del uso seguro de Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC)




