Ayer, fapmi-ECPAT España participó en el seminario celebrado en el marco del proyecto HOST, organizado por la Fundación de Solidaridad Amaranta, formando parte de la mesa redonda de buenas prácticas, un espacio de intercambio y reflexión en torno a la prevención de las violencias contra la infancia y la adolescencia en el sector turístico.
Durante su intervención, fapmi-ECPAT España puso en valor la necesidad de avanzar hacia un modelo turístico que incorpore de manera estructural la protección de niñas, niños y adolescentes, no solo frente a la explotación sexual, sino ante cualquier forma de violencia que pueda producirse en contextos de viajes y turismo. En este sentido, la entidad compartió su experiencia de trabajo con el sector, desarrollada a lo largo de los últimos años a través del acompañamiento técnico a empresas, la formación especializada, la sensibilización sectorial y la construcción de alianzas con actores públicos y privados.
En la mesa redonda de buenas prácticas, fapmi destacó especialmente el recorrido impulsado desde la representación en España de la red ECPAT Internacional y la promoción de The Code, el Código de Conducta para la Protección de Niñas, Niños y Adolescentes en los Viajes y el Turismo, como una herramienta clave para traducir el compromiso del sector en medidas concretas de prevención, detección y actuación.
Asimismo, se compartieron otras iniciativas relevantes como los Foros Turismo e Infancia, concebidos como espacios de encuentro entre administraciones, empresas y entidades sociales, así como la nueva línea de trabajo Turismo Seguro, un programa que amplía el foco hacia la protección integral de los derechos de la infancia y la adolescencia frente a cualquier forma de violencia en el contexto turístico.
Durante la intervención, fapmi-ECPAT España subrayó algunos de los principales retos que persisten en este ámbito, entre ellos la necesidad de superar una visión fragmentada de la violencia, cerrar las brechas de protección existentes en el sector turístico, reforzar las capacidades operativas mediante formación especializada, mejorar la coordinación institucional e incorporar de manera efectiva la perspectiva interseccional.
En este marco, la entidad defendió que la protección de la infancia debe integrarse como un criterio estructural de gestión dentro del turismo, a través de protocolos específicos, formación obligatoria y continua, estándares operativos de entorno seguro, figuras responsables dentro de las organizaciones y mecanismos estables de coordinación entre el sector privado y el sistema público de protección.
La participación en este seminario ha supuesto una nueva oportunidad para visibilizar la importancia de la corresponsabilidad en la garantía de los derechos de la infancia y para seguir promoviendo un turismo comprometido con la creación de entornos seguros y de buentrato.




